Posteado por: perspectivaglobal | Diciembre 26, 2007

Egipto, y sus derechos culturales

Pronto Egipto pasará una ley que le permitirá cobrar derechos de Royalty sobre las copias hechas a partir de sus piezas de museo o monumentos ancestrales, como la esfinge o las pirámides. En principio, el impuesto recaerá en réplicas para usos comerciales, como sería por ejemplo las “copias” existentes en Las Vegas como parte de hoteles y casinos, e incluso para uso privado se requeriría el “permiso” del gobierno egipcio. Lo paradójico es que el Hotel Luxor, en Las Vegas, no sería afectado por no ser una réplica “exacta” de la milenaria esfinge, dicha condición es la que permitiría cobrar los derechos por reproducción, de modo que una reproducción no exacta no tendría problemas de ser reproducida.
Sin embargo, el propósito de dicho royalty es el pago de las constantes restauraciones a las que son sometidas las antiguedades egipcias, asi como restauraciones millonarias que se encuentran como proyectos, por ejemplo la reconstrucción de la cara de la esfinge, que ha sido destrozada por múltiples intentos de restauración que han sido llevados a cabo de forma errónea deteriorandola más aún, sin contar obviamente, el pasar de los años, y los múltiples saqueos y conflictos que han afectado, no sólo a esta sino a gran parte de las herencias culturales egipcias.
Y es aqui donde es interesante notar, que en realidad esta situación tiene una profundidad mucho más grande que la que podríamos referir directamente a “la esfinge” del Hotel Luxor, y es a partir de esto que podemos considerar comprensiva e incluso justa la postura del gobierno egipcio con respecto a su patrimonio, esto debido a que desde las exploraciones modernas a Egipto en los siglos XVIII y XIX, hasta las exploraciones más científicas y de buscadores de tesoros ( por usar un nombre neutral) del siglo XX, esta herencia de la cultura egipcia ha pasado a formar parte del showroom de museos foráneos o incluso han sido perdidos y/o vendidos en circunstancias desconocidas. Pero más allá de las vejaciones personales de exploradores de poca integridad moral, es incluso más crítico notar la responsabilidad de ciertas naciones en cuanto a su influencia u omision a llevar a cabo ejercicios de extracción de material arqueológico y/o de expediciones que más allá de su fin lograron dañar gran parte de la precaria y delicada infraestructura de las milenarias antiguedades de Egipto. Me refiero a Francia, Gran Bretaña y Norteamérica. Pues de todos modos en las expediciones particulares o dentro del contexto de la colonización hubo siempre una responsabilidad directa o indirecta de las naciones de las cuales provenían los arqueólogos, mercaderes o incluso políticos; pues una política proactiva o que omita actitudes respecto a las riquezas arqueológicas y culturales egipcias es una política que, de todas maneras, es suceptible de responsabilidad del eventual saqueo y de la extracción de las antiguedades egipcias. Ya sea en forma de exploración, de tráfico de antiguedades ( no sólo articulos de algún metal precioso, sino incluso momias) y busqueda de tesoros; fué perjudicada la herencia cultural egipcia, incluso y más triste aún, para el conocimiento de los propios egipcios modernos “the political-archaeologicalcolonization of Egypt wrote out of the pharaonic past any contribution by Egyptian archaeologists”, es decir, no sólo se vieron afectadas las piezas arqueológicas en sí sino el mismo arqueólogo egipcio justo heredero de la cultura de sus antepasados se vió sobrepasado por las potencias industriales en el intento de descubrir su mismo pasado. Al respecto cabe señalar la posesión británica de la Piedra Rosetta, en exhibición desde 1802 en Londres, y hasta hoy en manos de Gran Bretaña, entre otras antiguedades de la herencia cultural egipcia. Pero se debe ser cauto, no sólo las grandes potencias coloniales ( y Estados Unidos, que al menos en Medio Oriente no puede considerarse así, al menos no formalmente) han sido parte de la erosión material (y cultural) de las antiguedades egipcias, sino también ha de recordarse que el territorio de egipto fue saqueado por múltiples invasiones luego del fin de la antigua civilización egipcia.
Con lo anterior, la imposición de un royalty parece ser un grito en el olvido, que más que nada pretende ordenar lo que es el patrimonio egipcio a nivel global, dentro de lo que podría llamarse “patrimonio de la humanidad”, con el fin de que la réplicación de un artefacto o arquitectura antigua egipcia sea compensado para la perduración misma de la pieza original. Sin embargo, esta iniciativa, creo tiene una lectura más fina, que involucra lo que mencionaba anteriormente, una reivindicación de lo que es la tradición cultural egipcia, quizá no de la forma que muchos esperarían: el retorno de las piezas en exhibición de museos foráneos, como por ejemplo La Piedra Rosetta, que fué pedida formalmente por el gobierno egipcio, y que finalmente será “arrendada” para la apertura del renovado Grand Egyptian Museum. Asi también con piezas en museos franceses y alemanes. El royalty mencionado, quizá ahora pareciese quedar corto dentro de lo “justo” que debería otorgarse a Egipto por el historial de colonización y profanación de su legado cultural. Pero quizá dentro del mismo proceso de lo denominado “Patrimonio de la Humanidad” lo que pertenece a Egipto regrese a este… después de todo esta internacionalizacion del patrimonio egipcio fué a todas luces un hecho obligado y violento sucedido en el pasado, lo cual debe recordarse, a pesar de la incomodidad de las antiguas potencias coloniales y de algún modo permitir el retorno de las piezas amputadas a la antigua civilización egipcia, y que sus sucesores sean los guardianes de tan enorme vagaje cultural.
Para concluir, y respecto a las Cícladas del Mar Egeo ( representativas también de la “arqueología forzada o colonial”):
“The wealthy figurine collectors may be derided in many recent archaeological writings, but they are the ones who have the means to run the show (literally), by disseminating their version of the Cycladic past, and by disguising the ethical and political effects of their action”
“Los ricos coleccionistas de figuras pueden ser ridiculizados en los recientes escritos de arqueología, pero fueron ellos quienes tuvieron los medios para “levantar el show”, diseminando sus versiones
del pasado Cicladico, y ocultando los efectos éticos y políticos de sus acciones.”

Referencias:
http://www.theartnewspaper.com/article.asp?id=668
http://www.arch.soton.ac.uk/Research/yannis/HamilakisLegacies.pdf. (origen de las citas)


Respuestas

  1. Me parece notable este royalty por la “arqueología forzada” que vivió Egipto, lo que involucra es realmente una reivindicación de su patrimonio que prácticamente ha sido saqueado por “buscadores de tesoros” (que excelente término neutral).

    Saludos.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías